viernes, 29 de enero de 2016

Ensayo: La formación de alumnos para el futuro

                   La formación de alumnos para el futuro
La educación es el soporte sobre el cual descansa cualquier sociedad moderna. La organización, los estándares de calidad y las políticas educativas están cambiando conforme a los avances científicos y tecnológicos que transcurre dentro de una sociedad que está en constante transición.

Así como la sociedad está cambiando, sus exigencias también, es por esta razón que  más personas estudian, pues  reconocen que el conocimiento aplicado de las ciencias y tecnología los prepararán para estar a la altura de los nuevos tiempos.

Todo lo anterior indica que no solo el estudiante debe estar preparado, sino también  el docente, ya que está comprometido con la formación de sus alumnos en las habilidades y competencias, propias de un futuro cercano.

Por lo cual es interesante responder a esta pregunta: ¿Qué deben hacer las instituciones educativas, en especial los docentes para la formación de los alumnos para el futuro?
De manera que a continuación se dará respuesta a esta pregunta, pero antes abordaré la postura de algunos autores y reflexiones personales en relación al tema.

Según Dahendorf (1989):”Los seres humanos tienen una peligrosa tendencia a la comodidad que procura un mundo cerrado. Pero si deseamos avanzar, perfeccionarnos y mejorar las condiciones en que los hombres y mujeres viven en este planeta, debemos aceptar las inseguridad, antagónica, incómoda, pero soberbia y alentadora perspectiva de los horizontes abiertos”.

Estas palabras si las llevamos al plano educativo da entender claramente el peligro más letal que puede enfrentarse una institución educativa, que sus docentes estén absortos en su zona de confort, encerrado en su presente comodidad, sin mirar el futuro que se avecina; corriendo el riesgo de quedar estancado, en vez de avanzar con el correr de los tiempos, limitando de esta manera a sus alumnos.

En este mismo orden el portal educativo Educando en su artículo titulado: Competencias del nuevo docente del siglo XXI (2012)  hace referencia a que el docente “en este nuevo contexto para poder afrontar los continuos cambios que se imponen en todos los órdenes de su vida, debido a los rápidos avances científicos y la nueva economía global”, está obligado “a adquirir nuevas competencias tanto personales, sociales y profesionales que, aunque en gran medida siempre han sido necesarias, hoy en día resultan imprescindibles”.

De manera que los docentes están llamados a apropiarse de las competencias necesarias para la formación de sus alumnos, saliendo de su estado de confort o inactivo, procurando ser agente de cambio.

A mi manera de pensar nadie da lo que no tiene, es decir, un docente no puede aportar a sus alumnos habilidades y destrezas, en áreas tan específicas como la ciencia y tecnología, cuando no tiene dominio de ella.

Es por este motivo que el docente debe adquirir competencias, tales como:
Ø  Propiciar ambientes de investigación que promueva aprendizajes significativos.
Ø  Utilizar y gestionar recursos tecnológicos.
Ø  Seguir capacitándose en un mundo globalizado y de avance científico.
Ø  Adaptar sus métodos de enseñanza en consonancia con la evolución tecnológica actual.
Ø  Tomar decisiones en base a la ética y la moral.

Hay que tomar en cuenta que no sólo el docente debe colaborar con la educación de sus alumnos, sino que también la institución educativa en conjunto con su equipo de gestión están comprometidos en trabajar en pro de una formación que le sea útil en todos los aspectos de la vida.

En este mismo orden Namo de Mello (1998) sostiene según el citado portal educativo que la educación −lo que incluye las instituciones educativas− han de enfrentar dos tipos de desafíos: “practicar formas de gestión que fortalezcan el ejercicio de la iniciativa creadora de la escuela, incluyendo la gestión de la información y resignificar los instrumentos de trabajos pedagógicos (currículo, contenidos de enseñanzas, métodos y perfiles de los profesores)”.

En pocas palabras para que las instituciones educativas marchen bien deben sobrepasar estos desafíos, ajustándose a las novedosas herramientas de la tecnología de la información y comunicación (tic), y así brindar una educación de calidad.

Las competencias adquiridas por los docentes contribuye a formar alumnos para el futuro, ahora bien, conviene preguntar, ¿qué formación y beneficios tendrán en el futuro?
Ø  Una mentalidad más globalizadora.
Ø  Protagonistas irrefutables de su propio aprendizaje.
Ø  Acceso a más fuentes de información y estudio del mismo.
Ø  Capacidad de adaptación  a los movimientos culturales y científicos.
Ø  Asequibilidad a las nuevas herramientas tecnológicas.

Ha llegado el momento de reflexionar sobre qué estamos haciendo como docentes para formar alumnos para el futuro. ¿Estoy yo avanzando con los nuevos tiempos? ¿Temo utilizar instrumentos tecnológicos y de salir de mi zona de confort? O por el contrario ¿Estoy innovando mi enseñanza constantemente?

Recuerda la pregunta hecha al principio, ¿qué deben de hacer las instituciones educativas, en especial los docentes para la formación de alumnos para el futuro?                             
Estar acorde con los nuevos tiempos, seguir preparándose, y como ya se mencionó utilizar y gestionar los recursos tecnológicos pertinentes.

Es cierto que la sociedad del futuro ofrece sus propios retos y el docente requerirá afrontar complicados escenarios: una población estudiantil diversificada, puestos de trabajos inexistentes hoy, pero demandante mañana, constantes movimientos culturales y nuevas tecnologías.  Pero no hay que temer con voluntad propia podemos educar a una nueva generación.

Ten presente esta frase del célebre psicólogo suizo, Jean Piaget, quien realizó grandes aportes a la educación: “El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas, y no simplemente repetir lo que otras generaciones hicieron”.

¡La educación es el pasaporte a un mejor futuro, nuestros alumnos los pasajeros y nosotros el conductor que lo guía  hacia ese futuro prometedor!